V/X/MMIX
El Paseo del Salón está en obras. Y me da absolutamente lo mismo, excepto porque llega a matarme que cada vez que vuelvo de la facultad, normalmente frustrada y llena de pensamientos negativos, paso por mi antiguo colegio, y aparecemos sentadas al lado del río.
Y el monstruo, dormido en mi mente, aflora, recordando tu pelo largo, recogido por una trenza, entre los pasillos del colegio, y tu mirada inquisitiva, que jamás me impidió acercarme a tí, y tu obsesión por las notas, Inglaterra y Evanescence.Nuestras madres neuróticas, nuestras primas y parientas, la obsesión por Churchill, los vampiros y las farolas suicidables. Y lo raras que somos, lo raras que éramos y lo compenetradas que pudimos llegar a estar.
Nos sentábamos junto al río mientras las demás cuchilleaban...¿Qué importaba? A nuestro alrededor se dibujaba un mundo diferente. Estaba claro. Tú querías estudiar idiomas, y yo quería pintar, pero ambas queríamos irnos lejos, y preferiblemente, juntas.
Y, como un flashback, recuerdo el último año, en el que decidiste dejarlo todo, cuando cada vez había más problemas, más interrogantes y menos seguridad. Cómo abrazaste la opción de huir pese a tus propios ideales, y cómo los hiciste cambiar a la fuerza.
Y nos veo allí sentadas, riéndonos como siempre, mientras tu pálida piel brilla con el sol. Y me dan ganas de que volvamos a estar allí aunque luego toque Historia, y pedirte que no cambies nunca.
